Sobre este vídeo
Muchos jóvenes sienten que, hagan lo que hagan, no alcanzarán el bienestar de sus padres. No es solo una sensación: es una realidad material. Álvaro Domecq analiza el estancamiento de la movilidad social y cómo el sistema ha dejado de garantizar el ascenso para convertirse en una "fábrica de frustración".
¿Tú también sientes que el ascensor social está roto? Te leo en los comentarios. 👇
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