Sobre este vídeo
La demolición de presas en España se ha convertido en una obsesión administrativa que desafía toda lógica.
Analizamos el caso de Valdecavalleros y por qué el derribo sistemático de infraestructuras hidráulicas es el nuevo frente de la política medioambiental. Más allá del ecologismo, examinamos qué intereses reales se esconden tras la destrucción de nuestra capacidad de almacenamiento y gestión del agua.
¿Es eficiencia o puro sadismo administrativo? Te leo en comentarios.